domingo, 2 de noviembre de 2014

Día de los Muertos

Últimamente he tenido un fuerte apego y respeto por la concepción de muerte que tienen los mexicanos. Destaco la manera que hermosean el tema de la muerte tan tabú en nuestro país. Creo que la razón de este fuerte apego es, aparte de apariciones estéticas que han aparecido anteriormente, la película estrenada hace unas pocas semanas "El libro de la vida", la cual pareciera tener como tema principal la muerte (no hallo la hora de poder ir a verla con mi polola :)).
Sin embargo esta es la guinda de la torta de lo que he venido pensando hace un tiempo, con respecto a la pregunta de qué es lo que hay después de la muerte.
He intentado responder esta pregunta en distintas epocas de mi vida y he tenido las mas diversas respuestas, que en su momento, me dejaron conforme:
Cuando niño, siempre he creido tener el recuerdo de que volaba entre unos bosques en unas colinas verdes. Lo cual me hacía pensar en la reencarnación.
Por otro lado, igual cuando niño, creía que despues de la muerte estaba el eterno descanso en el paraíso junto a todos mis seres queridos difuntos.
Hace unos años atrás había pensado que posterior a la vida, el ser tiene la capacidad de moverse en distintas dimensiones y poder visitar cualquier lugar de todo el universo. A esto, agregarle que uno poseía el conocimiento absoluto de todas las cosas y todas las preguntas eran respondidas.
Finalmente, en estas semanas, la astronomía y en parta la teoría de la evolución me han intentado dar una nueva alternativa, la cual me convence en estos momentos.
Somos polvo de estrellas, nuestros átomos, compuestos, hormonas y células vienen desde el corazón de una estrella otrora a nuestro astro rey. Nuestros átomos y los de todos lo que existe en nuestro planeta. Por ende compartimos orígen no solo con nuestros compañeros de hogar los animales, sino tambien a lo largo del tiempo con todo tipo de organismos, desde los dinosaurios, pasando por los anfibios y llegando a los organismos unicelulares. Todos del nucleo de una estrella.
La unica cosa que nos diferenciaría de los otros organismos, es que somos los únicos (hasta ahora) de los que sabemos que son conscientes de su existencia, nada más.
Dicho esto, podemos decir entonces que el alma la podemos encontrar en todos las formas de vida existentes, a menos claro, que en exista un punto en el que una criatura posea alma, y algo "anterior" a esta criatura, no. Lo cual me parece dificil de procesar.
De esta manera, es posible argumentar que todas las almas que hayan existido, desde el primer organismo unicelular hasta nosotros tienen un mismo destino.
Ahora, esto de la Astronomía me ha echo pensar mucho en cual es nuestro verdadero lugar en el universo, tanto espacial como temporalmente, por lo que la aproximación de que somos tan insignificantes como una bacteria no es tan difícil de madurar ni concebir. Esto me ha llevado a pensar que no somos más que una serie de reacciones químicas, todos nuestros sentimientos no son más que un montón de reacciones eléctricas y químicas que nosotros, con conciencie, interpretamos como emociones.
Dicho esto, es posible que después de esta vida, no exista realmente nada. Te duermes, te mueres y las reacciones se acaban, no hay nada más alla. Nunca recordarás nada de esto ni te lo llevarás hacia otra parte. No tengo ninguna evidencia que me demuestre lo contrario de esto, ni siquiera la misma sensación de estar con vida. Venimos del centro de una estrella, la cual interactua bajo las leyes naturales. No existe esa cosa del alma.
Es por ello que surge el llamado desesperado a vivir esta serie de reacciones electro-químicas que llamamos vida. El llamado a vivir la vida. A disfrutar cada segundo de sentir, de amar, de esas cosquillas que sientes en tu frente cuando haces el amor, a sentir que se te desprende el alma del cuerpo en cada orgasmo. A disfrutar que la vida no es más que un paréntesis entre el más obscuro de los vacíos absolutos.
"¡El muerto al pozo y el vivo al gozo!"
Saludos y cielos despejados!

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